Compramos un sitio en Chicureo, lejos del ruido y cerca de la ciudad,
en esos días ya éramos una familia con tres niños.
Tres años mas tarde, después de muchas conversaciones,
discusiones y desvelos resolvimos construirnos una casa y cambiar
nuestro estilo de vida citadino por uno distinto con todas sus virtudes
y defectos. En ese momento aparecieron todas las dudas unas propias
y otras transmitidas por terceros con buenas intenciones y malos
augurios:
¿Qué estilo de construcción queremos?
¿Nos alcanzan nuestros ahorros?
¿Cuáles son los costos ocultos de esta aventura?
¿Sobrevivirá nuestro matrimonio este proyecto?
¿Qué arquitecto........qué constructora?
Después de mucho buscar y mirar llegamos a José Riesco
y Casas Alberta. Cuando decimos buscar y mirar es verdad, fuimos
a ver cerca de 20 constructoras y conversamos con a lo menos 5 arquitectos,
sin lograr sentirnos interpretados. Inicialmente el tipo de construcción
nos mereció algunas dudas: ¿madera, estilo canadiense?
Finalmente decidimos emprender vuelo y en Septiembre del 2000 partimos
con José diseñando la casa. Todos (niños incluidos)
nos sentimos plenamente comprendidos e involucrados en el diseño
de nuestra casa, y los planos resultantes fueron la interpretación
del sueño familiar. Paralelamente existió siempre
una muy estrecha relación con la constructora, que iba evaluando
los costos y manteniéndonos en nuestra realidad. Debemos
destacar que los costos mostrados fueron siempre muy transparentes,
por lo que nunca existieron sorpresas desagradables. En febrero
empezamos a construir, con un plazo de entrega fijado para
septiembre. Nuevamente aparecieron los buenos deseos y malos augurios
de nuestro entorno, pero nosotros ya estábamos embarcados
y habíamos logrado establecer una relación de confianza
con la empresa. Para sorpresa de muchos, incluso nosotros, el 6
de septiembre nos cambiamos a nuestra nueva casa, completamente
terminada y sin ningún maestro en el entorno. Queremos destacar
en forma especial la calidad de los recursos humanos de la constructora
(desde gerentes hasta jefe de obra y maestros), todos con una disposición
muy positiva para escuchar las sugerencias, reclamos, dudas y otras
brutalidades de la familia completa. Además durante la construcción
nunca aparecieron gastos desconocidos o inesperados e incluso en
temas de decoración recibíamos siempre el apoyo del
arquitecto.
A estas alturas ya llevamos casi tres años en nuestra casa
y jamás hemos tenido un problema. Una de las características
más destacables de la constructora es su orientación
al cliente en todo lo relacionado con la post-venta. Ante cualquier
problema o duda, que son muy pocos y de lo mas normales, nos visitan.
Claudia Fehland /Ernesto Trincado
Estados Unidos 201, Piso 2, Santiago Centro - Teléfono: 639 6415 - 6380216 Fax: 632 3882 - e-mai: info@casasalberta.cl