Testimonio René Silberstein Heyman

Tuve referencias de José Riesco, arquitecto de Casas Alberta, quien le había diseñado y supervisado la Construcción de su casa en Cantagua a un cuñado, y con el que había llegado a feliz término una vez construida dicha casa, lo que no siempre es común. Tuve la oportunidad de entrevistarme con José, junto a mi señora, para conversar la posibilidad de que nos esbozara un anteproyecto para nuestra casa de Cantagua.

Al término de la reunión, habíamos llegado a un acuerdo y ambos con Pilar, consentimos unánimemente que José sería el que llevaría a la práctica nuestro sueño de la “casa de veraneo” en Cantagua. José pudo interpretar inmediatamente las necesidades familiares de nuestra familia y prontamente llegamos a un plano definitivo.

Nuestro paso siguiente fue la de conocer las alternativas en el mercado de casas prefabricadas tipo Americanas, y luego de visitar y conocer dichas alternativas, no dudamos en contratar a Casas Alberta ya que ofrecían la alternativa de Casas Canadienses, cuyas características y especificaciones técnicas distan mucho de las ofrecidas en el Mercado nacional. Es así como decidimos importar la Casa completa, incluyendo ventanas, closets , siding , techumbres etc.

La negociación y precios

Fue muy simple, sencillo y agradable llegar a un acuerdo comercial, bueno para todos, transparente , con especificaciones claras y precisas, multas ,(que no necesitaron aplicarse nunca) y formas de pago flexibles . Los extras que se produjeron fueron valorizados de acuerdo al mercado y sin mayores problemas.

La obra

Se cumplieron absolutamente nuestras expectativas arquitectónicas, de plazos y precios. Fue un agrado acompañar semanalmente a José a supervisar la obra, donde aprendimos mucho y fuimos conociendo por dentro paso a paso nuestra casa…Durante la construcción, hicimos algunos cambios mínimos, de común acuerdo, donde siempre existió flexibilidad y buena voluntad tanto de parte del arquitecto, como de la Constructora para satisfacer nuestros cambios en el camino.

El Personal

Debo felicitar a Casas Alberta por el personal de obra, en especial por la calidad humana de sus trabajadores, su profesionalismo, su capacidad de trabajo y por el compromiso de cumplir no solo con los tiempos sino también con la calidad y esmero en los trabajos de detalles.

Cabe destacar el servicio de postventa que he tenido desde el año 2000 para algunos detalles sin importancia.

En definitiva, fue un agrado compartir el tiempo que duró el proceso de construcción de la casa, y de todas maneras volvería a hacerme una casa con ellos….

René Silberstein Heyman.